Herpes Genital : Qué Significa para las Parejas

Su pareja tiene herpes genital. Su apoyo puede ser muy importante para ayudarlo a él o a ella a tratar con esta condición, la que también directamente le afecta a usted. Cuando su pareja vuelva al médico, usted deseará acompañarla, para averiguar más acerca de la infección. Entre tanto, aquí están las respuestas a algunas preguntas que usted pueda tener.

¿Qué es el herpes genital?

El herpes genital es una infección común generalmente transmitida a través del contacto sexual. Es causado por uno o dos miembros de la familia de los virus herpes, los que también incluyen a los virus que causan la varicela y las lesiones herpéticas, y la mononucleosis.

Habitualmente, el herpes genital es causado por la infección con el virus herpes simple tipo 2 (VHS-2), y los estudios sugieren que en algunos países, hasta una de cada 5 personas están infectadas con este virus. El herpes genital puede también ser causado por el VHS1, el virus que usualmente causa el herpes facial, incluyendo el herpes labial.

El herpes genital, para la mayoría de las personas, es una condición ocasionalmente recurrente, a veces dolorosa, para la cual hoy en día existe tratamiento efectivo. Generalmente, no es riesgosa para la vida y no posee repercusiones a largo plazo en la salud física general.

Los individuos sexualmente activos están en riesgo de contraer herpes genital, sin importar su sexo, raza o clase social.

¿Cómo contrajo mi pareja herpes genital?

El herpes genital puede ser transmitido a través del contacto directo con una ampolla o lesión infectada, usualmente a través del contacto sexual. También puede ser transmitido en ausencia de síntomas. La infección por VHS-2 habitualmente es transmitida durante el sexo vaginal o anal. El VHS-1 es habitualmente transmitido por el sexo oral (la boca en contacto con los genitales).

Si su pareja ha sido recientemente diagnosticada con herpes genital, esto no necesariamente significa que le ha sido infiel, o sexualmente promiscua en el pasado.

Su pareja puede haber contraído herpes genital a partir de usted. Es posible que usted sea portador del virus sin saberlo, ya que hasta un 80% de las personas que están infectadas con el VHS-2 pueden no mostrar signos de la infección. Por tanto, es muy fácil que usted le haya transmitido la infección involuntariamente a su pareja.

Los síntomas de la infección varían en gran forma entre los individuos (podría no ser evidente en usted, pero causar ampollas severas en su pareja.

Puesto que el virus del herpes genital puede ser transmitido tanto a través del sexo oral como por el sexo vaginal, es también posible que él o ella contrajeran el virus de un herpes labial en su boca o su cara. Recuerde, es posible transmitir el virus aún sin presentar un brote de herpes labial visiblre en el momento del contacto.

Alternativamente, su pareja pudo haber contraído el virus a partir de una pareja sexual previa, quizás hace varios años. El virus puede permanecer inactivo en el organismo por largos períodos, y ésta puede ser la primera vez que haya causado síntomas.

¿Cómo afectará nuestra relación el herpes genital?

A causa del estigma unido fuertemente al herpes genital, probablemente su pareja ha tenido mucho valor en decirle que posee la infección. El hecho de habérselo dicho muestra que su pareja se preocupa por usted y, si usted todavía no tiene la infección, desea protegerlo de ella.

Usted puede descubrir que la honestidad y confianza creadas conversando del herpes genital fortalece su relación y los acerca más el uno al otro. Además, su apoyo y comprensión puede ayudar a superar mucha de la ansiedad que su pareja puede estar sintiendo acerca del herpes genital. Si usted no tiene claro algún aspecto de la infección, pídale a él o a ella que le explique otra vez y/o pida a su médico que le proporcione información adicional.

Si usted siente que no puede aceptar tener relación con alguien con herpes genital, pregúntese a sí mismo si usted está usando esto como una excusa para terminar una relación de la cual ya tenía dudas.

¿Cuáles son los síntomas?

Si su pareja está sufriendo un primer episodio de herpes genital, ella o él probablemente esté sintiendo un malestar general y tenga fiebre, dolor de cabeza, y dolores musculares o articulares, así como irritación en los genitales. Esto puede durar varios días, durante o luego de los cuales pueden aparecer áreas de enrojecimiento en los genitales. Esto puede evolucionar a dolorosas ampollas, que luego se rompen, dejando generalmente lesiones que gradualmente curan, usualmente sin dejar cicatriz.

La intensidad de este primer episodio varía entre los individuos, pero para algunas personas puede ser severo y durar hasta tres semanas si no es tratado. Estos síntomas deben resolver rápidamente con tratamiento. El médico probablemente haya recetado a su pareja una serie de tratamiento con un antiviral. Este es un medicamento efectivo el cual, aunque no cura el herpes genital, puede acelerar la recuperación y reducir la severidad del episodio. Existen también otras medidas que su pareja puede tomar para aliviar el dolor.

Sin embargo, para mucha gente que sufre de herpes genital, las consecuencias físicas de la infección son superadas por los sentimientos emocionales que provoca. Existen muchos conceptos falsos sobre el herpes genital, incluyendo la creencia que está asociado con la promiscuidad, y esto le ha dado una fama que puede hacer que su pareja se sienta enfadada e impactada por el diagnóstico. El o ella puede sentirse traicionado por usted, o por una pareja previa que puede haber transmitido la infección. Ansiedad, culpa, falta de seguridad y miedo al rechazo son también emociones comunes. Su apoyo puede ser muy importante para ayudar a su pareja a sobrellevar estos sentimientos y minimizar el efecto del herpes genital en su vida.

¿Reaparecen los síntomas?

Los síntomas del herpes genital pueden reaparecer de tiempo en tiempo. Esto es porque una vez que la infección se adquire , el virus queda permanentemente en el organismo. La mayoría del tiempo el virus permanece inactivo, pero cada tanto puede reactivarse y causar otro episodio .Cada individuo es diferente, algunas personas nunca presentan una recurrencia. Otros pueden tener recurrencias varias veces al año. Sin embargo, los episodio s recurrentes habitualmente son más cortos y menos severos que el primer episodio.

Ciertos eventos o situaciones pueden desencadenar las recurrencias, y usted tiene la posibilidad de ayudar a su pareja a evitar o reducir los factores desencadenantes. Estos l pueden incluir stress en el trabajo o el hogar, fatiga, mala salud, falta de sueño, fricción debida al acto sexual, y la menstruación en las mujeres.

Si su pareja posee episodios de herpes genital frecuentes o severos, o si los episodio s recurrentes están causando excesiva ansiedad para su pareja, entonces él o ella podrían beneficiarse de la terapia supresiva, que previene y reduce la frecuencia de las recurrencias.

¿Qué podemos hacer para reducir mis probabilidades de adquirir la infección?

Si usted toma las precauciones necesarias, las posibilidades de adquirir el virus por parte de su pareja son pocas. El herpes genital no necesariamente significa abstinencia o un gozo reducido del sexo.

El riesgo de transmisión del virus puede posiblemente ser reducido con el uso de preservativos. El uso continuado de los mismos en una relación a largo plazo es una decisión personal que sólo una pareja puede tomar. La mayoría halla que, como la importancia de la infección por VHS en su relación es vista en perspectiva, ese uso del preservativo se vuelve menos relevante si ésta es la única razón por la cual va a ser usado. Sin embargo, las parejas deben tratar de evitar la relación sexual durante un episodio activo de herpes, puesto que éste es el momento en que el virus tiene más probabilidades de ser transmitido. Este período incluye el momento desde el cual su pareja presenta por primera vez signos de un episodio , tales como hormigueo o quemazón en los genitales, hasta cuando la última de las lesiones haya curado. También, la actividad sexual retrasa la curación del episodio.

El riesgo de transmisión se incrementa si existen rupturas en la piel, por ejemplo, si usted tiene aftas o pequeñas abrasiones por la relación sexual, debido con frecuencia a la lubricación insuficiente. Puede ser de utilidad usar un lubricante específicamente para el acto sexual y evitar el sexo si usted tiene aftas. La lubricación sexual es útil justo al comienzo de la actividad sexual.Las llagas en otras áreas, tales como las nalgas y los muslos, pueden ser tan contagiosas como las del área genital, y se debe tener cuidado de evitar el contacto directo con dichas lesiones durante el sexo.

En otros momentos, existe todavía un pequeño riesgo de transmitir la infección, aun si su pareja no muestra signos de herpes genital. Si usted o su pareja tiene herpes labial, es aconsejable evitar el sexo oral pues esto puede pasar el virus a los genitales.

No es posible contraer herpes genital al compartir tazas, toallas o agua del baño, o por los asientos del inodoro. Aún durante un episodio , sólo es necesario evitar el contacto de piel a piel con las partes del cuerpo de su pareja que presentan las lesiones. Usted puede abrazar, compartir una cama o besar al otro.

¿Cómo sé si tengo herpes genital?

Si usted también tiene herpes genital, puede mostrar síntomas similares a los de su pareja. No obstante, los signos de infección varían en gran modo entre los individuos y es posible que usted sólo muestre síntomas leves que no son fácilmente reconocibles como de herpes genital. Estos pueden incluir picazón en el área genital, pequeñas fisuras en la piel alrededor de los genitales, o parches enrojecidos de la piel en el área genital, nalgas o muslos, o usted puede no sentir ningún síntoma.

Si usted cree que podría estar presentando signos de la infección, consulte a su médico. Hasta muy recientemente, el diagnóstico podía ser realizado solamente a través de los síntomas clínicos y las muestras para detectar el virus durante un episodio activo. Sin embargo, actualmente se comienza a disponer comercialmente de análisis de sangre para distinguir entre los anticuerpos contra VHS-1 y el VHS-2. El tiempo que toma para desarrollar anticuerpos luego de la infección inicial es normalmente de 8 a 12 semanas. Es importante también saber que con estas pruebas pueden ocurrir falsos positivos y falsos negativos.

Los análisis de sangre no pueden definitivamente diagnosticar el herpes, sólo pueden decirle si usted está o no infectado con el VHS-1 y/o el VHS-2; no pueden identificar el sitio de la infección. Se requiere también el análisis de una muestra tomada del área genital, el cual, si es positivo, o sea que el virus es detectado, confirma el diagnóstico de herpes genital. Se recomienda que consulte acerca de las implicaciones de las pruebas para el herpes genital con alguien que tenga experiencia con ellas.

¿Dónde puedo obtener más información y consejo?

Luego que usted haya leído esta información y mantenido una conversación sobre el herpes genital con su pareja, usted podría tener preguntas o preocupaciones específicas sobre el tema. Su médico o el médico de su pareja quiza pueda responder tales preguntas o recomendar a otros expertos que puedan proporcionar consejo y apoyo.

Continúe consultando a su médico hasta que todas sus preguntas sobre el herpes genital sean contestadas.

En algunas áreas, existen grupos locales de apoyo para el herpes genital que pueden ser valiosas fuentes de información y apoyo. Pregunte a su médico si existe tal grupo en su área.Si usted desea información adicional en relación al tratamiento del herpes, usted puede:

  • Consultar a su propio médico
  • Consultar a un médico en su clínica de salud sexual local

Agradecimientos:
Esta información ha sido realizada en colaboración con la New Zealand Herpes Foundation (NZHF).